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El título Consciencia digital resume, según Steve Sacks (propietario de Bitforms, la primera galería exclusivamente dedicada al software art), el carácter de un negocio entregado a “explorar diferentes campos del arte digital con el objetivo de definir nuevas categorías de obras que interpretan, manipulan y visualizan la información y las ideas de una forma innovadora”. Hasta aquí, el concepto. La práctica sigue siendo la misma: un espacio expositivo dedicado a la compraventa de obras de arte que deberán poseer, en última instancia, su correspondiente certificado de autenticidad y, en ocasiones, incluso la pertinente firma del autor (?!). Está claro, en primer lugar, que el mercado, según parece, se emancipa y se prepara para absorber nuevas formas de arte que, una vez pasadas por este filtro, se convertirán en una simple transmutación de la misma cosa: material de coleccionista y justificación institucional (www.bitforms.com). Aparte (en contra de lo que decía Benjamin) de la incapacidad para llegar a una época realmente postaurática, podemos diferenciar, en segundo lugar, dos tipos de artista que encarnarían sendas estrategias paradigmáticas en relación con las nuevas tecnologías. A título de ejemplo, tomamos a Tximo Lizana y Daniel G. Andújar porque han expuesto en algún momento en nuestras comarcas (Lizana en las Salas Municipales de Girona, y Andújar en el Espai ZER01 de Olot). El primero ha presentado en la última edición de ARCO una Femme crucifiée de tirada limitada (el precio de cada unidad es de 19.000 euros) reveladora en un sentido: la tecnología, para Lizana, es un medio en el que se encuentra cómodo para explorar aspectos que tienen que ver tanto con la tradición artística como con aspectos estrictamente contemporáneos. Lizana, a pesar de todo, es un creador que se mueve en unos parámetros tradicionales (a veces, su fascinación por la vanguardia técnica lo lleva a adoptar razonamientos puramente circunstanciales) (www.arcospain.org). El segundo, Daniel G. Andújar, ve en la tecnología (especialmente en todo lo referente a la red) un fin en sí mismo. Technologies To The People es un proyecto que cuestiona la privacidad de la tecnología y que apuesta por una liberación total de los sistemas. En las antípodas de Lizana, Andújar presenta en su espacio web (donde nos saluda con un significativo Welcome to NetArt-Ghetto) Video Collection, una sorprendente colección de videoarte en la que se encuentran representadas las principales figuras de la disciplina. La accesibilidad del web y el hecho de que sea completamente gratuito generan una gran confusión en unos espectadores acostumbrados a los límites que imponen los derechos de autor (www.irational.org/video/). Sacks, Lizana y Andújar son tres ejemplos de cómo el arte se relaciona con el mercado y la tecnología (de hecho, estos tres polos han existido casi siempre). La gran novedad es seguir explorando un camino genuinamente humano. Eudald Camps |